Revista Digital CSLC

El León Perspicaz

Venezuela y el 23 de enero de 1958

Por: Gineska Torrealba

 

 

Venezuela lleva más de 200 años eligiendo a sus representantes, tal como lo explica la historiadora Inés Quintero (2024): “…la primera elección se realizó en 1810 para elegir a los miembros del Congreso General de Venezuela”. Desde entonces y hasta nuestros días, los venezolanos han participado en diferentes procesos electorales. Con el pasar de los años, el voto se ha convertido en el mecanismo para la participación activa de los ciudadanos en los asuntos públicos del país, lo que les permite defender y hacer valer su derecho a elegir representantes como base de la legitimidad política, así como ejercer su derecho soberano a conformar gobierno.

En el siglo XX, específicamente entre 1948 y 1958, durante la dictadura militar encabezada por el general Marcos Pérez Jiménez, ocurrieron dos procesos electorales que generaron muchas incomodidades por la ausencia de transparencia. En ese momento, los hechos resultaron muy controversiales para la sociedad, la cual sospechó de la certeza y veracidad de los resultados de ambos eventos anunciados por Pérez Jiménez. En consecuencia, se generó una profunda desconfianza hacia el gobierno y la dirigencia política oficial, lo que derivó en actos de presión contra el régimen y una tensión social que culminó con la deposición del dictador, gracias al alzamiento de las fuerzas navales y, posteriormente, del ejército en la madrugada del 23 de enero de 1958.

El auge y caída de Pérez Jiménez en el poder tuvo su origen tras el “golpe frío” del 24 de noviembre de 1948 contra el presidente Rómulo Gallegos. A este evento le siguió un período de gobierno a cargo de la Junta Militar, presidida por el entonces ministro de Defensa, Carlos Delgado Chalbaud, junto a Luis Felipe Lovera y Marcos Pérez Jiménez. Ellos ejecutaron acciones como la disolución del Congreso Nacional y del Consejo Nacional Electoral. Sin embargo, tras el magnicidio de Chalbaud en 1950, la sucesión recayó en Marcos Pérez Jiménez.

El 30 de noviembre de 1952 se realizaron elecciones para conformar una Asamblea Nacional Constituyente. El gobierno, encabezado por la Junta Militar, buscó guardar las apariencias organizando un evento cívico bajo los estándares democráticos de la época. A la cabeza del principal organismo electoral del país, el Consejo Supremo Electoral (CSE), estaba Vicente Grisanti, quien fungía como máximo garante de la transparencia del proceso. Tras cerrarse la jornada y realizarse el conteo inicial, los primeros resultados anunciados daban una clara ventaja al partido Unión Republicana Democrática (URD), liderado por Jóvito Villalba. No obstante, el alto mando militar desconoció la tendencia y el oficialismo, a través del Frente Electoral Independiente (FEI), se adjudicó fraudulentamente la mayoría en la Asamblea con 788.031 votos, asignando a URD 638.336 (Gómez, 2015). En consecuencia, Grisanti y los miembros del Consejo renunciaron y, consumado el fraude, la nueva Asamblea Constituyente designó al General Marcos Pérez Jiménez como Presidente Constitucional.

El auge y caída de Pérez Jiménez en el poder tuvo su origen tras el “golpe frío” del 24 de noviembre de 1948 contra el presidente Rómulo Gallegos.

El fraude perpetrado durante estas elecciones constituyó una clara acción arbitraria del gobierno para perpetuarse en el poder por un período constitucional. A pesar de la continuidad del régimen, el germen del descontento y la desconfianza ya se había sembrado en la sociedad venezolana. Asimismo, los adversarios al gobierno, tanto desde la clandestinidad como desde el exilio, unieron esfuerzos para luchar por la transparencia de los comicios, sin mucho éxito.

Por su parte, 1957 fue un año complicado: los acreedores de la deuda externa venezolana exigían el pago, la inflación se disparó y la sociedad vio disminuir sus niveles de ingreso. En este escenario, se convocaron nuevas elecciones para el 15 de diciembre de 1957, organizadas por el Congreso. Sin embargo, el 4 de noviembre, el Presidente de la República entregó un proyecto de Ley de Elecciones que contemplaba la realización de un plebiscito con la finalidad de acordar su reelección (Olivar, 2008). Este proyecto incluyó cambios como establecer los 18 años como edad mínima para votar y permitir el voto a extranjeros con más de dos años de residencia en el país. El 15 de diciembre se realizó el plebiscito a nivel nacional con una afluencia considerable. Según testimonios de la época, los empleados públicos fueron obligados a votar, algunos utilizando la tarjeta azul (a favor) y otros depositando el sobre en blanco. Los resultados no sorprendieron: el gobierno se adjudicó 2.324.000 votos, mientras que reconoció solo 658.000 votos en contra (Olivar, 2008).

Ante el anuncio de victoria del régimen, la sociedad civil mostró su inconformidad, negándose a aceptar las imposiciones del plebiscito. El descontento comenzó a agitar el tenso ambiente nacional ante las noticias políticas; grupos como la prensa y los gremios estudiantiles universitarios empezaron a manifestar su rechazo en las calles.

El 1 de enero de 1958, una insurrección militar encabezada por el teniente coronel Hugo Trejo, junto a la clandestina Junta Patriótica (integrada por la sociedad civil, partidos políticos, estudiantes y representantes de la Iglesia), desencadenó una serie de protestas. Estas generaron una presión social que se intensificó con la huelga general del 21 de enero de 1958. De esta tensión resultó el levantamiento militar de la madrugada del 23 de enero, el cual provocó la huida del general Marcos Pérez Jiménez y puso fin a su régimen.

Desde entonces, cada 23 de enero se conmemora el retorno de la libertad y la democracia al país, con la incesante idea de construir una sociedad democrática perdurable. Gracias a este suceso, Venezuela sentó las bases de un sistema democrático orientado al fortalecimiento de las instituciones y a la garantía de las libertades civiles.

Referencias

Gómez, C. (2015). La Libertad de Expresión durante la década militar. en: «Cuando las Bayonetas hablan: Nuevas miradas sobre la dictadura militar 1948-1958». Caracas: Universidad Metropolitana.

Olivar, J. (2008). A cincuenta años del plebiscito del 15 de diciembre de 1957.Politeia.31 (40) 125-142

Quintero, I. (julio 27 del 2024) Votar: un derecho y un deber de más de 2 siglos de historia. (Video). Instagram. https://www.instagram.com/reel/C97ggC_pTnl/?igsh=MXJseWgzN2VrcXFkbQ

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